Javier, 42 años
Tu vida era nadar olas al viento, jugar al fútbol, bicicletear, entrenar la Doble San Antonio, tus hijos, tus nietos y tus perros.
Así de simple, riéndote de la vida, filosofando a veces, trabajando, cocinando y unido a los amigos, los pocos que siempre te rodearon.
Hijo, eres mi mayor misterio.
Tu mamá, Loreley